Ministerio de Economía, Planificación y Desarrollo y la FAO firman acuerdo

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Economía y banca, por Josuanny C. Terrero, 11 de julio 2020, Santo Domingo DN.-El Ministerio de Economía, Planificación y Desarrollo (MEPyD) y la FAO firmaron un acuerdo para implementar el proyecto: “Gobernanza para la Planificación e Inversión Territorial.

El convenio fue suscrito entre el ministro Juan Ariel Jiménez, por parte del Gobierno dominicano, y por la FAO su representante en el país, Carmelo Gallardo.

Jiménez valoró que ambas instituciones compartan la visión y el deseo de propiciar un mayor desarrollo en las comunidades rurales más necesitadas, con el objetivo de erradicar la pobreza y superar sus retos más acuciantes como las que promueve la FAO desde las iniciativas “Hand in Hand” y “100 Territorios Libres de Hambre y Pobreza”.

El ministro de Economía, Planificación y Desarrollo resaltó que el MEPyD concibe esa filosofía de trabajo mediante proyectos de cohesión territorial, con mayores inversiones en infraestructura en las comunidades de menor desempeño y con mayores retos.

Reapertura de la economía en República Dominicana es un reto que compete a todos

Economía y banca, por Roberto Quezada, 6 de julio 2020, Santo Domingo DN.-Cuando a finales del pasado año aparecieron los primeros casos de contagio por Covid-19 en la región de Wuhan, China, nadie en el mundo imaginó que se trataba del inicio de la peor pandemia vivida por la humanidad en más de un siglo, y mucho menos se tenía idea de las proporciones que la misma alcanzaría a nivel global. Al cinco de julio, de acuerdo con estadísticas de la prestigiosa universidad Johns Hopkins, los casos de contagio superan ya los 11.4 millones, con unos 6.2 millones de recuperados y 535 mil fallecimientos registrados a nivel mundial.

Esta grave crisis internacional de salud llevó a los distintos países a adoptar fuertes medidas de confinamiento social, lo que a su vez produjo un rápido deterioro de sus economías, afectando el empleo y causando pérdidas importantes en el ingreso de los trabajadores y de las empresas. Esta situación condujo a los gobiernos a ampliar las redes de protección social para resguardar a los sectores más vulnerables de los efectos sanitarios y económicos de la pandemia. Por esta razón, las economías más afectadas se han visto en la necesidad de diseñar y ejecutar planes de reapertura que, cuidando los protocolos necesarios, logren sostener sus actividades productivas, evitando el colapso de las mismas.

República Dominicana no fue la excepción a este proceso. Como en otros países de América Latina, en mayo pasado el gobierno puso en marcha su plan de reapertura en cuatro fases, permitiendo en la fase inicial el retorno gradual de un porcentaje de trabajadores a sus labores, dependiendo del tamaño de la empresa en cuestión, ya sea micro, pequeña o mediana. Con la implementación de este plan, se inició oficialmente la desescalada del aislamiento social, proceso que fue interrumpido en su segunda fase por el aumento de los casos de contagios.

Asimismo, el estado de emergencia nacional adoptado desde mediados de marzo concluyó el pasado 27 de junio, cuando el gobierno decidió no solicitar su renovación como forma de proteger a los sectores más vulnerables de la población de los efectos económicos que generaba el toque de queda al limitar el horario de algunos negocios. Del mismo modo, la extensión no fue posible dada las limitaciones de aprobación que enfrentaba el gobierno ante el Congreso Nacional bajo el contexto electoral en que nos encontrábamos.

Por la importancia que reviste para el futuro económico de la nación la reactivación de las actividades productivas, desde la asesoría de la Gobernación del Banco Central de la República Dominicana hemos decidido publicar este artículo sobre la reapertura económica y los retos y oportunidades que presenta al país.

Partiendo de la descripción del programa mismo de reapertura, evaluamos las oportunidades que tiene el país de retomar el crecimiento, creando las condiciones para el retorno de la inversión local y extranjera, aprovechando la percepción favorable que se tiene de nuestra economía en el exterior y las señales positivas que se observan en la economía de nuestro principal socio comercial, Estados Unidos. Adicionalmente, se analizan los retos que enfrentaremos en este arduo proceso, resaltando la necesidad de aunar voluntades entre los sectores público y privado para reducir la incertidumbre y relanzar la economía.

Reapertura económica: El plan en cuatro fases Como es de todos conocido, el pasado 20 de mayo se inició la primera de cuatro fases correspondientes al plan de reactivación económica diseñado por el gobierno, reintegrando a sus labores el 50 % del personal de las empresas de hasta 50 empleados y en un 25 % para las empresas que emplean más de 50 trabajadores.

Transcurridas las primeras dos semanas, el gobierno anunció el comienzo de la segunda fase, donde se permitiría a las empresas con 10 empleados o menos operar con el total de su personal, mientras que a las empresas con nóminas que oscilan entre 10 y 50 empleados se les consentiría trabajar con el 75 % de su empleomanía, y a aquellas con más de 50 empleados, se les aprobaría hasta el 50 % de sus trabajadores.

En esta segunda fase, iniciada el 3 de junio, se dio apertura además a los centros comerciales y se permitió la entrada en operaciones del transporte colectivo privado. Aún con la permanencia del toque de queda y del estado de emergencia nacional, se observó un aumento sostenido de los casos de contagio, lo que provocó que se pospusiera el comienzo de la tercera fase del plan, pautada para el 17 de junio, donde se elevaría a 100 % el personal que podría laborar en las empresas de hasta 50 empleados y a un 75 % en aquellas con más de 50 puestos de trabajo.

Esta decisión mostró que la reactivación económica en el marco de la reapertura no estaba exenta de riesgos, y que, para completarla con efectividad, era necesario, además de la implementación de políticas públicas, el cumplimiento por parte de la población y las empresas dominicanas de los protocolos correspondientes. De cumplir con las previsiones de lugar y lograr evitar una segunda ola de contagios, el crecimiento se iría recuperando gradualmente en la segunda mitad del año.

La importancia de las políticas públicas ha sido evidente desde el principio de la pandemia, particularmente en la implementación de un conjunto de medidas monetarias y fiscales. Desde mediados del mes de marzo, el Banco Central adoptó un programa de flexibilización monetaria a través de la reducción de su tasa de política en 100 puntos básicos, situándola en 3.5 %, a la vez que tomó medidas de provisión de liquidez por unos RD$120,000 millones, incluyendo RD$20,000 millones para el financiamiento de los sectores construcción, turismo, exportación y manufactura.

De estas facilidades, se habían colocado al entrar el mes de julio RD$81,238 millones. Como era de esperarse, el aumento de la liquidez ha tenido un impacto positivo en el crédito privado en moneda nacional, que creció 14.6 % interanual en junio. En adición a la provisión de liquidez en pesos, se ha puesto a disposición de las entidades financieras unos US$622 millones a través de operaciones de reporto y de reducción del encaje legal en moneda extranjera, lo que, aunado a las inyecciones de divisas realizadas por el Banco Central, ha contribuido a cubrir el descalce generado por el cierre de las actividades productivas en sectores vinculados a la generación de divisas.

Por otro lado, la política fiscal ha jugado un rol importante en moderar la caída del consumo y preservar el empleo y los salarios de los trabajadores formales mediante la implementación de los programas FASE I y II, y de los trabajadores independientes a través del programa Pa’ Ti, así como mediante la ampliación de los programas de asistencia condicionada bajo la sombrilla del programa Quédate en Casa. A su vez, recientemente el gobierno decidió extender dichos programas hasta mediados del mes de agosto para no desamparar a la población más necesitada.

A estas decisiones de política se suma el hecho de que el pasado 1ro. de julio se inició la cuarta y última fase del plan de reactivación, dando apertura a las fronteras del país y permitiendo el ingreso de vuelos procedentes del extranjero. Para satisfacción de todos los dominicanos, pudimos observar

con regocijo la llegada de los primeros vuelos internacionales que pisaron suelo dominicano a través de Punta Cana y otros aeropuertos, lo cual no acontecía desde la clausura de las fronteras hace más de tres meses. Con este hito, se marca el reinicio de las actividades turísticas, incluyendo la apertura de los hoteles y la eliminación de la prohibición a los restaurantes de recibir clientes de manera física en sus locales.

La percepción internacional y el comportamiento de Estados Unidos: Factores a nuestro favor Los efectos económicos de la pandemia del COVID-19 quedan evidenciados en la reciente publicación del informe Panorama Económico Mundial (WEO, por sus siglas en inglés) del Fondo Monetario Internacional (FMI).

En dicho informe, el FMI redujo sus proyecciones de crecimiento para la economía mundial en 2020 de -3.0 % en abril a -4.9 % en junio. Asimismo, pronosticó escenarios de recesión para el mundo industrializado en el presente año, disminuyendo sus previsiones de crecimiento para Estados Unidos de América (EUA) de -5.9 % a -8.0 % y de la Zona Euro de -7.5 % a -10.2 %, en el mismo periodo de tiempo.

En América Latina, la situación es aún más dramática. El FMI pasó de proyectar una variación de -5.2 % en abril a prever una tasa de -9.4 % en junio, impulsada por fuertes recesiones en sus dos economías más grandes, Brasil (-9.1 %) y México (-10.5 %).

No obstante este panorama internacional adverso, es importante destacar que en el caso de la República Dominicana, los distintos pronósticos publicados hasta la fecha por el FMI y otros organismos multilaterales, así como por las compañías calificadoras de riesgo, sitúan el crecimiento de República Dominicana entre 0 % y -2.0 % para el presente año, reconociendo sus fuertes fundamentos macroeconómicos, el buen manejo de los efectos económicos de la pandemia y la capacidad de recuperación de su aparato productivo.

Para nadie es un secreto que esta percepción favorable a nivel internacional de la República Dominicana no es necesariamente compartida a nivel local, ya que aún persisten visiones pesimistas y poco alentadoras en el marco del actual proceso de reapertura en que se encuentra inmerso el país. Y es precisamente por este motivo que es necesario alertar a los agentes económicos y a la opinión pública en general sobre la necesidad de revertir esas expectativas negativas, sin obviar el difícil momento que enfrentamos.

Para estos fines, se requiere una simbiosis entre las políticas públicas y la actividad económica privada de manera que, como país, continuemos empujando la economía en una misma dirección, hacia la tan anhelada recuperación y la vuelta a la normalidad de nuestras actividades productivas.

Si bien estamos de acuerdo en que no existe una fórmula mágica para dejar atrás los inevitables embates que la actual crisis de salud presenta para la economía y tomando en cuenta los elementos de incertidumbre que aún prevalecen en el contexto actual, consideramos necesario reconocer, al margen de motivaciones particulares, que los esfuerzos realizados tanto en términos fiscales, como monetarios y financieros, para aliviar la carga de los hogares y empresas dominicanas, han sentado las bases para recuperar la confianza y lograr un despegue de la economía.

Entre las señales positivas que se empiezan a vislumbrar en el contexto internacional, podemos mencionar algunos datos recientes que muestran un comportamiento mejor a lo esperado en los últimos dos meses en Estados Unidos, la primera economía del mundo y el mayor receptor de

nuestras exportaciones. Por ejemplo, en el mes de junio la economía de EUA creó unos 4.8 millones de empleos, disminuyendo la tasa de desempleo de 14.7 % en abril a 11.1 %. Asimismo, cifras de indicadores líderes del último mes evidencian una mejoría en variables como el indicador de gestores de compras del sector manufacturero (PMI, por sus siglas en inglés), el índice de confianza de los consumidores y el índice de producción industrial. Todos estos indicadores son seguidos muy de cerca por los mercados a nivel internacional, como referentes del comportamiento coyuntural de la economía estadounidense.

Tomando en cuenta la relación existente entre la economía estadounidense y la dominicana, es de esperarse que una mejoría progresiva en nuestro principal socio comercial tendría efectos positivos sobre importantes variables de la economía doméstica, tales como las remesas, las exportaciones y el turismo, que además son grandes generadores de divisas en el mercado cambiario local.

En ese sentido, datos de la Organización Mundial del Turismo (OMT) muestran que, a pesar del cierre total de la actividad turística durante la pandemia, la caída acumulada de la llegada de turistas al país no difiere grandemente de lo observado en otras regiones del mundo. Los datos revelan que la llegada de visitantes a República Dominicana se redujo en 43.4 % interanual en enero-abril, tasa menor que las caídas registradas en Europa (44,0 %) y Asia (51.0 %).

Del mismo modo y como fue señalado por el Banco Central, el flujo de remesas hacia la economía dominicana revirtió su tendencia negativa en mayo al registrar un crecimiento interanual de 17.9 %, luego de dos caídas consecutivas en marzo (-22 %) y abril (-32 %).

En contraste con esta recuperación, otras economías de la región como el Salvador y Guatemala, altamente dependientes de sus remesas, registraron caídas de 18 % y 14.1 % respectivamente en el mes de mayo. Una noticia aún más alentadora es que se prevé que al cierre de junio las remesas recibidas por la República Dominicana superarían los US$650.0 millones, lo que implicaría un crecimiento de dos dígitos con respecto al monto recibido durante junio 2019.

Reflexiones finales: ¿Qué lecciones podemos aprender de recuperaciones anteriores? Aunque es preciso reconocer que cada episodio recesivo es diferente y sin duda la contracción causada por una pandemia como la actual es distinta a la originada por una crisis financiera o de balanza de pagos, la historia nos permite observar algunos patrones de cómo tiende a ocurrir la recuperación sectorial durante las grandes crisis que ha experimentado la economía dominicana. Los referentes más recientes en nuestro caso son la crisis bancaria doméstica del año 2003 y la Gran Recesión de 2008.

Un estudio cuidadoso de los datos muestra que, durante ambas crisis, los sectores que registraron un mayor dinamismo en la fase inicial de recuperación fueron: Comercio, construcción, manufactura local y zonas francas. Esta realidad es una buena noticia para la economía dominicana, ya que los cuatro sectores más resilientes durante las pasadas crisis han sido los primeros que el plan de reactivación económica ha permitido operar a una alta capacidad.

De hecho, la manufactura, particularmente productora de bienes relacionados con el sector salud, alimentos, bebidas, farmacéuticas, entre otros, nunca dejó de operar. En otro orden, la construcción se relanzó con nuevo ímpetu y las informaciones preliminares apuntan a que las zonas francas ya operan en un 80 %.

En el caso particular del comercio, es importante añadir que además de estar operando ya en un alto porcentaje, es un sector que reviste una importancia especial en términos del empleo de los segmentos más vulnerables de la población, particularmente los trabajadores informales, por lo que su reactivación tiene un impacto social altamente positivo.

Otro elemento adicional es la ponderación que tienen estos cuatro sectores en nuestro producto interno bruto (PIB), representando en conjunto un 36 %, destacándose los sectores construcción, manufactura local y comercio, que representan 12 %, 10.6 % y 10.1 %, respectivamente, mientras que el sector zonas francas, a pesar de tener una menor ponderación en el producto de un 3.2 %, tiene un alto impacto en términos de generación de empleos. Es alentador anticipar que estos sectores serían precisamente los primeros en recuperarse, lo que podría contribuir a un retorno más rápido de la economía a su senda potencial de crecimiento.

Si bien se puede argumentar que la economía dominicana tocó fondo en el segundo trimestre del año, y que lo peor del impacto de la pandemia del Covid-19 sobre el crecimiento empieza a disiparse, el éxito de la reactivación económica, tanto en nuestro país como en el resto del mundo, dependerá, como dijimos anteriormente, del cumplimiento de las medidas sanitarias y de los protocolos de distanciamiento social durante el proceso de reapertura de las actividades. En ese sentido, debemos alertar que algunas de las economías del mundo han tenido que retornar al confinamiento por no cumplir de forma adecuada con las sugerencias indicadas por las autoridades de salud.

Adicionalmente, en la discusión económica es importante entender la necesidad de no remover las medidas de estímulo, tanto fiscales como monetarias, antes del tiempo preciso, es decir, cuando la recesión haya pasado. Mientras dure la amenaza de recesión con sus secuelas de pérdida de empleo, caída del ingreso y aumento de la pobreza, debemos mantener vigente la receta keynesiana de una política económica expansiva que nos permita lograr un crecimiento sostenido y revertir esas condiciones que tanto afectan a los sectores de menos recursos.

Ahora bien, la efectividad de esas medidas de política económica requiere de un sector privado dinámico que juegue su rol en el relanzamiento de las actividades productivas, como lo venía haciendo durante los años de alto dinamismo de la economía dominicana antes de la irrupción del coronavirus. Las condiciones están dadas.

Es cierto que vivimos un momento de grandes retos no solo para la economía dominicana, sino también para todas las economías del globo, pero también es verdad que, en múltiples ocasiones anteriores, el ingenio y el esfuerzo humano en un marco de expectativas positivas nos ha permitido salir adelante. Esta vez no será la excepción. Aunemos esfuerzos con nuestra mirada puesta en el futuro y lograremos con las medidas implementadas una pronta recuperación de nuestra economía, un requisito impostergable para retomar el camino del desarrollo.

Operaciones bancarias aumentaron de 18.4% a 37.7% en trimestre marzo-mayo

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Diario Digital Dominicano, por Josefina Almomte, 6 de julio 2020, Santo Domingo DN.-El Banco Central procesó en el trimestre marzo-mayo del 2020 un promedio diario de operaciones de sistemas de pago de RD$$131,115.9 millones y US$418.2 millones, superior en 18.4% y 37.7%, respectivamente, a igual período del año anterior.

Ese aumento en el volumen de procesamiento fue ejecutado con el propósito de garantizar el flujo de fondos en la economía durante el período de confinamiento por el COVID-19, dice el Departamento de Sistema de Pago del BCRD, en un informe publicado en su Página Abierta.

El informe “El Sistema de Pagos: Importante aliado en tiempos del COVID-19 para las operaciones financieras”, destaca que el sistema LBTR, con su servicio de pagos al instante los 365 días del año, en horario de 7:00 a.m. a 11:00 p.m., ha sido un canal eficiente para que el público en general realice transferencia de fondos y pago de préstamos y tarjetas, con acreditación en pocos minutos.

Para el trimestre marzo-mayo de 2020, se efectuaron 1,682,151 transacciones, de las cuales 1,599,203 fueron en pesos dominicanos y 82,948 en dólares estadounidenses, por montos totales de RD$256,341.7 millones y US$843.9 millones, respectivamente.

Explica, que “el uso intensivo de los pagos al instante resulta más evidenciable al comparar con el número total de operaciones de este tipo efectuadas en el trimestre marzo-mayo del 2019, que fue de 836,112, es decir, hubo un extraordinario incremento de 101.2%”.

Plantea que del mismo modo, por medio del sistema LBTR han sido procesadas las transacciones realizadas a través de cajeros automáticos y terminales de puntos de venta (POS), con las tarjetas de crédito, débito y prepagadas Visa y MasterCard, por un monto de RD$86,858 millones en el trimestre marzo-mayo del 2020, inferior en 9.8% al monto procesado en el año 2019.

El programa Quédate en Casa sigue hasta el 15 de agosto


Economía y banca, por Roberto Quezada, 6 de julio 2020, Santo Domingo DN.-El Ministerio de Economía, Planificación y Desarrollo (MEPyD) informó que el programa Quédate en Casa no finaliza este lunes 6 de julio y aseguró que los beneficios del mismo siguen vigentes a nivel nacional.

Juan Ariel Jiménez rechazó lo que llamó “rumores sin fundamentos que circularon dando por terminado ese programa”, que forma parte del paquete de ayuda del Gobierno a la población ante la emergencia del COVID-19.

“Los ciudadanos pueden estar tranquilosl”, dijo el ministro de Economía.

El programa Quédate en Casa lleva ayudas del Gobierno a 1.5 millones de hogares y su finalización está prevista para el 15 agosto del año en curso.

El programa Quédate en Casa lleva ayudas del Gobierno a 1.5 millones de hogares y su finalización está prevista para el 15 agosto del año en curso.

Eligen a Cementos Argos en el Top cinco del sector materiales construcción

Economía y banca, por Roberto Quezada, 6 de julio 2020, Santo Domingo DN.-Cementos Argos, empresa del grupo del mismo, fue elegida dentro del top cinco del sector de materiales de construcción con las mejores prácticas de gobierno corporativo, gestión ambiental y social, por el índice mundial FTSE4Good.

“Es motivo de orgullo recibir este reconocimiento que visibiliza nuestro trabajo en equipo y los grandes logros que hemos obtenido como compañía en la gestión de la sostenibilidad y la creación de valor”, dijo María Isabel Echeverri, vicepresidenta de Sostenibilidad de Argos.

Dijo que a través del mismo la compañía ratifica su compromiso con la creación de valor para la sociedad.

El índice FTSE4Good, perteneciente a FTSE Rusells, es listado como uno de los tres índices de mayor reconocimiento en el mercado global en temas de sostenibilidad y reconocido por los inversionistas como un Índice que integra estos temas en las decisiones de inversión.

Esta noticia se une al reconocimiento recibido en la última versión del Dow Jones Sustainability Index como la segunda empresa más sostenible del mundo en su sector y a la medalla de oro en el Anuario de Sostenibilidad RobecoSAM 2020.

SIB informa que remesas de mayo y junio reflejan estabilidad de ese renglón en Sistema Financiero RD


Economía y banca, 4 de julio 2020, Santo Domingo DN.-El Superintendente de Bancos, Luis Armando Asunción, informó, que las remesas recibidas en dólares estadounidenses, a través del sistema financiero, de enero a mayo de 2020, registraron un total de US$2,371 millones, cifra muy similar a los US$2,376 millones en el mismo período de 2019, verificando, en ambos periodos, una cantidad de 10.8 millones de transacciones, lo que evidencia, que, a pesar de la situación causada por el COVID-19 a nivel mundial, las remesas recibidas permanecen en el mismo nivel, lo que ha asegurado a muchos hogares dominicanos, que se mantenga sin alteración, esta importante y vital fuente de ingresos.

En ese sentido, al comparar las cifras de las remesas recibidas en mayo de 2019 con las correspondientes a mayo de 2020, se observa un crecimiento de 22.87%, equivalente a un incremento de US$116 millones, al pasar de US$508 millones en mayo de 2019 a US$624 millones en mayo del año en curso.

Asimismo, al verificar las cifras preliminares del mes de junio de 2020, cortadas al día 19, se han recibido 1.7 millones de transacciones de remesas, por un total de US$448 millones, para un aumento de 46.40%, lo que representa US$142 millones adicionales, respecto a los US$306 millones recibidos al 19 de junio de 2019 a través de 1.4 millones de transacciones.

Se observa, además, que la moneda de entrega, de las remesas recibidas, originadas en dólares estadounidenses, no presentan variaciones significativas, respecto al año 2019. Durante los primeros 5 meses del 2020, la moneda de entrega reportada, apenas disminuyó 1.62 puntos porcentuales, correspondiendo en un 70.58% a dólares estadounidenses, muy similar al 72.20% reportado para el mismo período del 2019.

Asimismo, se verifica que, las remesas recibidas para ser entregadas a sus beneficiarios en pesos dominicanos, representó el 29.42% durante el periodo comprendido entre enero y mayo 2020 y 27.80%, en el mismo periodo del 2019.

Merece destacarse, que, no obstante, las limitaciones provocadas por la pandemia del COVID-19, al 28 de junio de 2020, las entidades remedadoras, se mantenían brindando servicio a los usuarios, a través de 215 de las 217 oficinas existentes, equivalente al 99% de todas las oficinas a nivel nacional.

Compra y venta de dólares estadounidenses La compra de dólares estadounidenses, de enero a mayo de 2020, registró 6.8 millones de operaciones por un monto de US$18,798 millones, lo que evidencia un incremento de 5.58% respecto al mismo período de 2019, que ascendió a US$17,805 millones, con 7 millones de operaciones.

Asimismo, en los primeros 5 meses del 2020, la venta de dólares estadounidenses registró 2.6 millones de operaciones por un monto de US$18,675 millones, para un incremento de 1.85%, relativo al mismo periodo de 2019, que presentó 2.4 millones de operaciones por valor total de US$18,335 millones.

Observando las cifras preliminares de junio 2020, al corte del día 19, se han realizado operaciones de compra por US$2,722 millones, que comparado con los US$2,353 millones registrados al mismo período del 2019, representa un incremento de 15.71%. Asimismo, las operaciones de venta, en los primeros 19 días de junio de 2020, ascendieron a US$2,513 millones, aumentando 20.41% en relación al mismo período de 2019, que registró US$2,087 millones.

Puntos de Acceso Las entidades que conforman el sistema financiero dominicano, se han enfocado en fomentar la inclusión financiera, pues está demostrado, que impulsar iniciativas, que permitan a las personas tener acceso a productos financieros que satisfagan sus necesidades, es un factor clave para reducir la pobreza e impulsar el desarrollo económico.

Los puntos de acceso, definidos como el número de oficinas, cajeros automáticos y subagentes bancarios, registraron, al corte de marzo de 2020, un total de 11,651 puntos, lo cual, comparado con los 3,642 puntos disponibles en marzo de 2014, evidencia un aumento de más de 8 mil puntos de acceso, lo que significa, que se han triplicado en los últimos 6 años los lugares de atención a los usuarios.

Merece destacarse, que, no obstante, las limitaciones que impone la emergencia provocada por la pandemia del COVID-19, se provee a la población, de amplias facilidades para el acceso ágil y oportuno a los servicios financieros de la banca nacional. En este sentido, al 28 de junio de 2020, el 87% de las oficinas de las entidades de intermediación financiera se mantenían brindando servicio a los usuarios.

Operaciones diarias en pesos y dólares crecieron 18 y 38%Los cajeros automáticos y los pagos móviles reportaron aumentos de transacciones. En el trimestre marzo-mayo del 2020, el Banco Central procesó un promedio diario de operaciones de sistemas de pago de RD$$131,115.9 millones y US$418.2 millones, superior en 18.4% y 37.7%, respectivamente, a igual período del año anterior.

Ese aumento en el volumen de procesamiento fue ejecutado con el propósito de garantizar el flujo de fondos en la economía durante el período de confinamiento por el COVID-19, dice el Departamento de Sistema de Pago del BCRD en un análisis “El Sistema de Pagos: Importante aliado en tiempos del COVID-19 para las operaciones financieras”, publicado ayer en la sección Página Abierta.

Asimismo, destaca que el sistema LBTR, con su servicio de pagos al instante los 365 días del año, en horario de 7:00 a.m. a 11:00 p.m., ha sido un canal eficiente para que el público en general realice transferencia de fondos y pago de préstamos y tarjetas, con acreditación en pocos minutos. Para el trimestre marzo-mayo de 2020, se efectuaron 1,682,151 transacciones, de las cuales 1,599,203 fueron en pesos dominicanos y 82,948 en dólares estadounidenses, por montos totales de RD$256,341.7 millones y US$843.9 millones, respectivamente.

Uso intensivo de pagos rápidos“El uso intensivo de los pagos al instante resulta más evidenciable al comparar con el número total de operaciones de este tipo efectuadas en el trimestre marzo-mayo del 2019, que fue de 836,112, es decir, hubo un extraordinario incremento de 101.2%”, dice el análisis.

Plantea que del mismo modo, por medio del sistema LBTR han sido procesadas las transacciones realizadas a través de cajeros automáticos y terminales de puntos de venta (POS), con las tarjetas de crédito, débito y prepagadas de la marca Visa y MasterCard, las cuales ascendieron a RD$86,858 millones en el trimestre marzo-mayo del 2020, inferior en 9.8% al monto procesado en el año 2019, como resultado de la reducción de las transacciones con tarjetas, debido al cierre de los comercios, lo cual empezó a revertirse en la última semana de mayo con el inicio de la apertura gradual de las tiendas en plazas comerciales y conjuntamente con las festividades del Día de las Madres, cuando se efectuaron transacciones con tarjetas por RD$9,215.9 millones, para un 20.4% más que en igual semana del año 2019, indicativo de la reactivación del consumo y la actividad comercial. Con relación a las compras nacionales e internacionales con tarjetas a través de internet y vía telefónica en el trimestre marzo-mayo del 2020, estas alcanzaron RD$23,540.4 millones, para una reducción de 11.6%, con relación a igual período del año 2019, precisamente motivadas en las restricciones de movilidad y cierre de comercios en el período señalado.

Sistema de pagos móviles transó 3.1millonesAsimismo, el análisis indica que los servicios de transferencias de fondos a través de débitos y créditos directos (ACH) y pagos móviles, se han mantenido disponibles para los usuarios de los canales electrónicos de pago. Sólo a través del sistema de pagos móviles en el trimestre marzo-mayo del 2020, fueron realizadas más de 3.1 millones de transacciones por un valor de RD$2,730.6 millones, un 41.5%, superior a similar período del año pasado.

Banreservas recibe certificación en Gestión de Calidad ISO 9001-2015

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Economía y banca, por Josuanny C. Terrero, 4 de julio 2020, Santo Domingo DN.- La Asociación Española de Normalización y Certificación (AENOR) otorgó al Centro Servicios Especializados (CASE) del Banco de Reservas la certificación ISO 9001:2015, por los logros en la eficiencia de sus procesos, estandarización de las actividades y el fortalecimiento de los mecanismos de monitoreo de los indicadores de gestión.

El proceso implementado para obtener la certificación fue llevado a cabo por un equipo multidisciplinario de la Dirección Aseguramiento de la Calidad y los líderes del CASE.

Saida Fernández, directora general de Capital Humano, expresó que este logro significa que el Banco está siendo una referencia de innovación y creatividad, al tiempo de convertirse en pionero y modelo en el sector financiero.

De su lado, María Collado, directora general de Procesos, resaltó que con esta iniciativa se fortalecen los mecanismos de monitoreo de los indicadores de gestión en la institución, contribuyendo así con la optimización de la experiencia de servicio de los clientes de la banca especializada en Banreservas.

BR cumple estándares internacionalesEl director de AENOR para República Dominicana, Ariel Espejo, resaltó el valor de este reconocimiento dentro de estas circunstancias excepcionales debido a la pandemia, lo que demuestra el compromiso asumido por el Banco de Reservas con la excelencia, la mejora continua y el cumplimiento de los estándares de calidad internacional.

Asimismo, precisó que conseguir esta certificación “no es una tarea fácil”, ya que requiere de un compromiso tanto de la alta dirección como de cada una de las divisiones involucradas. “La obtención del certificado ISO 9001:2015 implica una confianza, una seguridad para sus clientes, así como para todas sus partes interesadas, dentro y fuera de la institución”, indicó Espejo.

En palabras del director de AENOR, este certificado declara “que se mantiene y se ha implementado un sistema de gestión de calidad para la provisión de servicios especializados, cubriendo varias de las actividades que se desarrollan dentro de la unidad del CASE”.

Con esta certificación, el Banco de Reservas da otro paso de avance hacia la consolidación de la cultura de excelencia en el servicio, constituyéndose en una efectiva herramienta para el logro de los objetivos y de impacto positivo en la satisfacción de sus clientes.

Economía y banca, por Josuanny C. Terrero, 4 de julio 2020, Santo Domingo DN.-

Proyecto La Cruz de Manzanillo cosecha de 3 mil 500 tareas de plátano

Economía y banca, por Josuanny C. Terrero, 4 de julio 2020, Montecristi.- .-El ministro de Agricultura, Osmar Benítez, inició el corte de 3 mil 500 tareas de plátano dentro del Proyecto La Cruz de Manzanillo (PLCM), los cuales se suman a la producción de bananos, y explicó que ambos cultivos serán destinados a los mercados locales y de exportación.

Benítez informó que la primera cosecha de plátanos serán destinados a ventas populares a los habitantes de toda la Línea Noroeste y la zona alrededor del proyecto, en especial a las familias de escasos recursos, a un precio subsidiado de cuatro pesos la unidad, hasta la reapertura de los mercados internacionales.

Expresó que el cultivo de las variedades introducidas se enmarca dentro de la rotación de siembra y expansión de la producción del Proyecto La Cruz de Manzanillo, con plantaciones de manera alterna de bananos para exportación, tomates, ahora plátanos y otros cultivos. Informó que la meta es incrementar a más de seis mil tareas el cultivo de plátanos dentro del proyecto y así contribuir el abastecimiento de uno de los principales productos de consumo masivo dentro de la canasta básica nacional.

Nueva oficina regional en MaoEl titular de Agricultura también dejó en funcionamiento la nueva oficina regional Noroeste en Mao, provincia Valverde, con el objetivo de optimizar los trabajos y servicios en beneficio de productores y ganaderos de la Línea Noroeste.

Manifestó que este es el sexto proyecto entregado.

“Una de las principales tareas en nuestra gestión fue rescatar y revalorizar la imagen de Agricultura en el país; hoy con el apoyo del Presidente y el trabajo tesonero podemos hacer gala de seis nuevas oficinas regionales y dos pendientes para entrega, mejoramiento y equipamiento tecnológico adquisición de maquinarias pesadas y transporte, aumento de salarios a profesionales del agro y muchas otras medidas en favor del campo y la agropecuaria nacional”, indicó el ministro Osmar Benítez.

Economía y banca, por Josuanny C. Terrero, 4 de julio 2020, Santo Domingo DN.-

BID pronostica un descenso del turismo sin precedentes en América Latina y el Caribe

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Economía y banca, por Josuanny C. Terrero, 4 de julio 2020, Santo Domingo DN.- , DC.-El Banco Interamericano de Desarrollo (BID) publicó un estudio que pronostica un descenso del turismo sin precedentes en América Latina y el Caribe, una región en la que este sector supone al menos el 25 % del PIB de 12 países, debido a la pandemia de la COVID-19.

“La pandemia probablemente dará un golpe sin precedentes, por lo que los gobiernos van a tener que mirar más allá de las herramientas políticas tradicionales para salvaguardar sus economías y ciudadanos. Así como asegurarse de que el sector turístico -tanto operadores como los empleados por el sector- estará en posición de recuperar substancialmente su contribución cuando se disipe la crisis”, apuntó el BID en su informe.

En el informe, la institución contempla tres escenarios distintos para 2020 respecto al Turismo en la región, siendo el más positivo un primero en el que se registraría un descenso de la actividad del sector del 43,8 % respecto al año anterior, seguido de uno intermedio que supondría un decrecimiento del 56,3 % y un tercero más pesimista que augura un bloqueo total del turismo hasta el último trimestre del año, lo que supondría un descenso del 68,8 % de la actividad.

La organización se muestra preocupada porque, según su indice de dependencia del turismo, algunos de los países del mundo cuyas economías más dependen de este sector se encuentran en la región; siendo la de Aruba –con un Índice de Dependencia del Turismo de 84,7 % — la más dependiente del mundo, seguida por la de Antigua y Barbuda (61,4 %) y Bahamas (59,4 %). Mientras que Venezuela (5,5 %), Paraguay (3,7 %) y Surinam (3,2 %) son los países que menos dependen del turismo en la América Latina y el Caribe.

Perdería unos US$1,2 billonesEl sector del turismo perdería al menos 1,2 billones de dólares, equivalentes al 1,5 por ciento del producto bruto global (PGB), tras cuatro meses de parálisis casi total por la pandemia de coronavirus, según la Agencia de Naciones Unidas para el Comercio y el Desarrollo (UNCTAD).

Según los escenarios proyectados por los economistas de ese organismo técnico de la ONU, si el parón del turismo durase ocho meses, las pérdidas llegarán a los 2,2 billones de dólares o el 2,8 % del PGB.

El escenario más pesimista apunta a una pérdida de un billón adicional, 3,3 billones en total, si esta situación se prolonga por un año completo. El turismo es la piedra angular de la economía de numerosos países, incluso entre los países más desarrollados, así como un sector creador de empleos directos e indirectos.

El turismo pasó a mover US$1,6 billones en 20 añosEn los últimos veinte años, el turismo pasó de mover 490.000 millones de dólares a 1,6 billones, de acuerdo a los datos de la Organización Mundial del Turismo (OMT). Las economías de muchos territorios insulares dependen casi en su totalidad del turismo para la obtención de divisas. Ya se avizoran casos extremos como los de Jamaica y Tailandia, que incluso en el escenario más optimista perderían el 11 %% y el 9 % de sus productos interiores brutos.

Economía y banca, por Josuanny C. Terrero, 4 de julio 2020, Santo Domingo DN.-

Consejo Nacional de Zonas Francas aprueba permisos para 16 nuevas empresas

Economía y banca, por Josuanny C. Terrero, 4 de julio 2020, Santo Domingo DN.-El Consejo Nacional de Zonas Francas de Exportación (CNZFE) aprobó los permisos para la puesta en operación y desarrollo de dos nuevos parques de zonas francas, y los permisos de instalación de 16 empresas.
Con esas iniciativas se proyecta proyecta generar más de 8,352 empleos directos e indirectos.

En la sesión ordinaria del Consejo Directivo, la directora ejecutiva del CNZFE, Luisa Fernández, informó que las nuevas empresas aprobadas tienen previsto realizar una inversión de aproximadamente RD$967, 549,486 millones, 1,772 empleos y una generación de divisas por US$14. 395.141 millones.

En cuanto a los dos parques, según el comunicado de prensa estarán ubicados en San Francisco de Macorís y en el municipio San Víctor, provincia Espaillat. Con una inversión de RD$240, 857,461 millones. Asimismo, la instalación de estos dos parques contempla generar unos 1,480 empleos directos en esas localidades.

Con respecto a las 16 nuevas empresas, el CNZFE dijo que estas serán instaladas en las diferentes zonas francas del país, las cuales impactarán de manera positiva en el desarrollo económico y social de los munícipes de esas provincias