SANTO DOMINGO.-La inflación interanual de República Dominicana se ubicó en 5.11 % en abril, colocándose por encima del límite superior del rango meta de 4.0 % ± 1.0 % establecido por el Banco Central de la República Dominicana (BCRD), después de 35 meses consecutivos dentro de ese objetivo.
Este movimiento hacia arriba se ha dado en un escenario en el que la autoridad monetaria ya había advertido, desde su reunión de política monetaria de marzo, que los choques externos vinculados al petróleo podían afectar el comportamiento de los precios en el corto plazo.
En febrero, la inflación interanualeabía situado en 4.67 %, una reducción de 31 puntos básicos respecto al 4.98 % de enero, apoyada principalmente en una caída de 0.56 % en el grupo Alimentos y Bebidas No Alcohólicas, mientras marzo cerró en 4.63 %, al descender por segundo mes consecutivo y acumular entonces 35 meses dentro del rango meta. Sin embargo, abril mostró un giro, con una variación mensual del índice de precios al consumidor (IPC) de 0.49 %, impulsada esencialmente por combustibles y transporte.
El propio Banco Central había dejado planteado ese riesgo en su comunicado de política monetaria del 31 de marzo, cuando decidió mantener su tasa de política monetaria o de referencia en 5.25 % anual.
En ese documento, aunque indicó que las expectativas de inflación permanecían ancladas y que el escenario central proyectaba el cierre del año dentro del rango meta, también señaló: “La inflación interanual continuaría afectada por choques de oferta en el corto plazo”, considerando el incremento de los precios del petróleo y sus derivados por el escalamiento del conflicto bélico en Medio Oriente (entre Irán, EE.UU e Israel).
Ese señalamiento se sustentó en el comportamiento del mercado energético internacional. Según el BCRD, el precio del petróleo intermedio de Texas (WTI) aumentó aproximadamente 50 % durante marzo, al pasar de US$67 por barril en febrero a niveles superiores a US$100 en marzo, producto de la reducción de la oferta mundial de crudo. Esa escalada se convirtió en un elemento central para explicar el comportamiento del IPC de abril, cuando los ajustes en los precios de las gasolinas regular y premium, así como del gasoil, fueron identificados por la entidad como el principal motor de la inflación.
El grupo Transporte registró en abril una variación de 1.78 %, explicando el 61.94% de la inflación mensual total. Además del efecto de los combustibles, también incidieron aumentos en pasajes interurbanos en autobuses privados y en el servicio de motoconcho. Aunque las reducciones en tarifas aéreas, automóviles y motocicletas ayudaron a moderar parte del impacto, no evitaron que Transporte se consolidara como el principal factor de presión.
La transición entre febrero, marzo y abril refleja con claridad ese cambio de composición inflacionaria. En febrero, el descenso del IPC estuvo determinado por una reducción de precios en productos de alta ponderación como plátanos, pollo fresco, ajíes, tomates, batatas y papas, en un contexto de normalización de la oferta alimentaria tras fenómenos climáticos ocurridos a finales del año anterior. Incluso el grupo Transporte mostró una variación negativa de -0.20 %, apoyada en reducciones de automóviles.
Marzo mantuvo parte de ese alivio en alimentos, con una variación de -0.15 % en Alimentos y Bebidas No Alcohólicas, mientras el IPC mensual fue de 0.27 %. Sin embargo, en ese mes ya comenzó a observarse una mayor incidencia del grupo Transporte, con una variación de 0.99 %, asociada a ajustes en combustibles por el aumento del petróleo internacional, además de alzas en pasajes aéreos.
Fue en ese contexto cuando el Banco Central incorporó en su análisis monetario la posibilidad de que los choques de oferta externos afectaran la inflación de corto plazo.
Abril confirmó esa presión. Aunque Alimentos y Bebidas No Alcohólicas volvió a registrar una variación negativa de -0.07 %, con reducciones en pollo fresco y plátanos, la presión energética fue mayor. El Banco Central también destacó que la apreciación acumulada del peso dominicano cercana al 4 % a marzo frente al dólar ayudó a contener parcialmente mayores aumentos, al generar bajas en automóviles, pasajes aéreos y algunos componentes de Comunicaciones, grupo que cayó -0.11 % en abril por menores precios en celulares y servicios de transmisión de datos.
La inflación subyacente, que excluye componentes más volátiles como combustibles y alimentos, mostró una variación mensual de 0.43 % en abril, llevando su tasa interanual a 4.87 %, todavía dentro del rango meta. Ese comportamiento indica que, aunque el índice general superó el techo de 5.0 %, la presión principal siguió concentrada en choques externos y rubros regulados más que en una expansión generalizada de precios vinculada a demanda interna.
Otros grupos incidieron en abril. Bienes y Servicios Diversos aumentó 0.67 % por alzas en servicios de cuidado personal; Restaurantes y Hoteles subió 0.49 % por mayores precios de comidas preparadas fuera del hogar; Recreación y Cultura avanzó 1.05 % por paquetes turísticos; y Vivienda registró 0.18 % por incrementos en alquileres.
En bienes transables, más expuestos al comercio internacional, la inflación fue de 0.88 % en abril.
El tema visto a través de las regiones del país
A nivel regional, el Norte o Cibao registró la mayor inflación mensual con 0.54 %, seguido de Ozama con 0.47 %, Este con 0.46 % y Sur con 0.45 %, debido principalmente a una mayor incidencia de Transporte y Vivienda.
Por quintiles, la mayor variación correspondió al quintil 5, con 0.65 %, mientras el quintil 1 registró 0.36 %, lo que refleja una incidencia más marcada del transporte en segmentos de mayor ingreso y un menor efecto compensatorio de la caída en alimentos.
El BCRD había sostenido en marzo que su escenario central proyectaba una convergencia posterior, “conforme se disipe el impacto de la crisis energética”, aunque condicionado a la duración y magnitud del conflicto geopolítico. De ahí que el dato de abril se inserta dentro del riesgo previamente identificado por la institución, de una inflación afectada temporalmente por choques de oferta internacionales.
















